A pesar de que el programa federal de regularización de vehículos de procedencia extranjera concluyó el 31 de diciembre de 2025, miles de unidades conocidas popularmente como “autos chocolate” continúan circulando en Coahuila amparadas por registros y placas emitidos por diversas organizaciones civiles.
De acuerdo con reportes recientes, agrupaciones como la Organización Nacional para la Protección del Patrimonio Familiar (Onappafa), la Unión Campesina Democrática (UCD) y otras asociaciones mantienen esquemas de empadronamiento para propietarios de vehículos extranjeros mediante el pago de cuotas periódicas. A cambio, los automovilistas reciben identificaciones, engomados o placas de carácter asociativo que les permiten identificarse como miembros de dichas organizaciones.
La situación ha generado un incremento visible de este tipo de unidades en municipios como Saltillo, Monclova, Torreón y otras regiones del estado. Entre los vehículos que actualmente circulan bajo estos esquemas se encuentran desde modelos antiguos hasta automóviles más recientes y de gama alta que no fueron contemplados dentro del decreto federal de regularización.
Especialistas en temas de movilidad y seguridad vial han señalado que la circulación de unidades sin regularización oficial representa diversos retos administrativos y legales, ya que estos vehículos no forman parte de los registros vehiculares estatales ni cuentan con la documentación oficial que permita su identificación plena dentro de los sistemas gubernamentales.
Asimismo, la presencia de este tipo de unidades genera debate entre quienes consideran que representan una alternativa accesible para familias que no pueden adquirir vehículos nacionales y quienes sostienen que es necesario fortalecer los mecanismos de control y regularización para garantizar certeza jurídica y seguridad en las carreteras.
Tras el cierre del programa federal, muchos propietarios que no lograron completar su proceso de legalización optaron por recurrir nuevamente a los registros promovidos por organizaciones civiles, una práctica que ha permanecido durante años en diversas entidades del norte del país.
Autoridades han reiterado en distintas ocasiones que los únicos documentos con validez oficial para acreditar la legal estancia y circulación de un vehículo son aquellos expedidos por las instancias gubernamentales correspondientes, por lo que los registros asociativos no sustituyen los trámites oficiales establecidos por la ley.
Mientras tanto, la presencia de vehículos de procedencia extranjera continúa siendo un tema de discusión en Coahuila, donde miles de unidades siguen circulando bajo esquemas alternativos de identificación que mantienen abierto el debate sobre la regularización vehicular en la entidad.
Tres65 Noticias



