La economía mexicana enfrenta diversos desafíos que limitan su capacidad de crecimiento y competitividad, entre ellos el aumento de la informalidad laboral, la falta de coordinación entre los sectores productivos y un entorno que dificulta la atracción de nuevas inversiones, señaló el vicepresidente de Arca Continental, Luis Arizpe Jiménez.
De acuerdo con el directivo, uno de los principales retos para el país es la alta proporción de trabajadores y negocios que operan en la informalidad, situación que reduce la recaudación fiscal, limita el acceso a prestaciones laborales y genera condiciones de competencia desigual para las empresas que cumplen con todas sus obligaciones legales.
Arizpe Jiménez destacó que para impulsar un crecimiento económico sostenido es necesario crear condiciones que favorezcan el emprendimiento, la inversión y la generación de empleos formales. En este sentido, consideró que diversos factores han complicado el panorama para las empresas, entre ellos el incremento de costos operativos, la carga regulatoria y la incertidumbre que enfrentan algunos sectores productivos.
Asimismo, señaló que la competitividad de México depende en gran medida de la capacidad para fortalecer la colaboración entre gobierno, iniciativa privada y sociedad civil. La construcción de acuerdos y estrategias conjuntas resulta fundamental para atender problemas estructurales y aprovechar las oportunidades que ofrece el contexto económico actual.
Otro de los factores mencionados fue la polarización política, la cual, desde su perspectiva, ha dificultado el diálogo y la generación de consensos en temas clave para el desarrollo económico. El directivo consideró que un entorno de mayor cooperación permitiría impulsar políticas públicas y proyectos orientados a fortalecer la productividad y la confianza de los inversionistas.
Pese a los desafíos, destacó que México cuenta con importantes ventajas competitivas, como su ubicación geográfica, la integración comercial con Norteamérica y el crecimiento de fenómenos como el nearshoring, que han colocado al país como un destino atractivo para la relocalización de empresas y cadenas de suministro.
No obstante, subrayó que para aprovechar plenamente estas oportunidades será necesario fortalecer el Estado de derecho, impulsar la formalidad, fomentar la inversión y generar condiciones que permitan a las empresas crecer y crear más empleos de calidad.
Especialistas coinciden en que la competitividad nacional depende de la capacidad para enfrentar estos retos mediante una visión de largo plazo que promueva la productividad, la innovación y la colaboración entre todos los sectores de la sociedad.
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